¿Qué come un pez betta?

El pez betta puede comer tanto alimentos de origen animal como vegetal. A pesar de esto, este pez necesita una gran cantidad de proteínas para estar sano, por lo que su dieta debería ser principalmente carnívora. 

Con darles de comer una vez al día es suficiente, pero puedes repartir la toma en dos veces sí lo deseas, aunque siempre manteniendo la misma cantidad de comida que sí solo comiera una vez. Para calcular esta cantidad debemos fijarnos en su ojo, ya que es aproximadamente del mismo tamaño que su estómago. Nunca debemos echar más comida que esa, ya que los peces Betta no saben cuándo parar de comer y eso puede provocarles problemas intestinales.

Si es posible debes alimentarlo siempre con comida comercial específica, las típicas “hojuelas” o “escamas” , ya que están fabricadas con la proporción de nutrientes adecuada para que el animal disfrute de buena salud. Además, es recomendable complementar su dieta con alimento vivo, como gusano grindal, pequeñas lombrices, artemias, dafnias, o larvas de mosquito. 

El problema de las larvas es que las que no se coman tus peces, pueden crecer hasta convertirse en mosquitos adultos, lo cual puede ser muy molesto, y sobre todo si tenemos nuestro acuario en casa.  Para solucionar esto podemos introducirlas poco a poco y asegurarnos de que los bettas se los coman, o simplemente tapar el acuario.

Si no dispones de comida comercial , otra opción es darles trozos pequeñitos de gambas crudas o algún otro crustáceo. Esto puede salvarnos de un apuro pero no es lo mejor a largo plazo.

Los peces betta también pueden comer insectos, pero hay que tener en cuenta que estos están plagados de microorganismos que pueden llegar a ser nocivos, y pueden transmitir enfermedades a nuestros peces como la enfermedad del punto negro.  Esta enfermedad provoca quistes en forma de puntos que pueden llegar a medir hasta 2mm, y puede terminar dando muchos problemas, sobre todo en los ejemplares más jóvenes.  Por eso pienso que no merece la pena utilizar este tipo de alimento, sobre todo habiendo alternativas más seguras.

Además de lo anterior, es aconsejable alimentarlos al menos una vez a la semana con medio guisante hervido sin cáscara,  ya que esto puede prevenir ciertas enfermedades mortales como la hidropesía o la obstrucción intestinal.

Imágenes de peces Betta

¿Cómo cuidar a un pez betta?

Para mantener a tus peces betta en perfectas condiciones necesitas varias cosas: lo primero es espacio suficiente. El tamaño medio de estos peces es de 6,5 cm los machos y 6 cm las hembras, eso significa que, para que estén cómodos, nuestra pecera debe ser de al menos 20 litros. El agua debe ser dulce, con una temperatura entre los 24-30ºC (aunque lo ideal son 26.5ºC) y un ph entre 6.5 y 7.5. 

Convenientemente, el acuario debe estar decorado con plantas naturales, nunca de plástico, ya que podrían engancharse en la cola del pez y acabar rasgándosela. Por este mismo motivo, se debe excluir cualquier tipo de decoración dentada o puntiaguda. El filtro debe estar colocado lo más suave posible, así no se crearán corrientes fuertes que puedan molestar al pez. 

Elegir compañeros para nuestro betta no es tarea fácil, ya que es muy territorial y no acepta a cualquiera en su casa. Dos betta macho que se encuentren en el mismo acuario pelearán entre sí hasta que no quede sino uno, incluso si se ven reflejados a sí mismos en un espejo pensarán que hay un intruso y se pondrán nerviosos. 

Un macho y una hembra también terminarán por atacarse. Sin embargo, podemos tener varias hembras juntas al ser más pacíficas a la hora de relacionarse, siempre y cuando tengan espacio suficiente y sitios en tu pecera donde puedan esconderse. Estas también son compatibles con otros peces, siempre que no sean muy pequeños o muy grandes. Los peces grandes pueden atacar a los bettas y terminar matándolos si conviven en el mismo sitio, y al contrario, si el pez cabe en la boca del betta ten por seguro que lo devorará. 

Productos para Peces Betta

¿Cómo se reproducen ?

Lo primero que debemos de saber es que estos peces son muy territoriales, por eso tenemos que dejar que el macho y la hembra se conozcan antes de ponerlos en la misma pecera. Para ello, colocaremos ambos peces en acuarios distintos, o bien lo dividiremos en dos mitades con un plástico o vidrio, siempre que sea suficientemente amplio.

De este modo podrán observarse el uno al otro, pero no tocarse ni hacerse daño. La pecera en la que va a realizarse el cruce debe tener un volumen mínimo de 20 litros y una temperatura que debe de estar lo más cerca posible de los 26,5 ºC. Por supuesto, el filtro tiene que estar apagado durante toda la reproducción.

Ahora observaremos el comportamiento de los peces durante un tiempo, buscando señales de interés. Por ejemplo, el macho puede nadar exhibiendo sus aletas alrededor de la hembra o ésta intentar cruzar con fuerza hacia el otro lado del vidrio que hemos puesto para separarles. Otra señal es que el macho comience a construir un nido de pequeñas burbujas cerca de la superficie, lo que hace gracias a una sustancia que contiene su saliva y que vuelve las burbujas resistentes.

Si vemos estos comportamientos podremos juntar a los peces pero, si por el contrario, vemos un comportamiento agresivo o se intentan atacar, mejor intentarlo más adelante.

Si todo va bien el macho fecundará a la hembra. En este momento debemos volver a separarlos porque si no, dada su naturaleza, podría haber enfrentamientos entre ellos. El recién estrenado padre se ocupará de todo a partir de ahora y durante los siguientes tres días, tiempo que tardarán los huevos en eclosionar y convertirse en pequeños betitas. Llegados a este punto, separaremos al macho en una pecera aparte, con mucho cuidado para no dañar a las crías, y empezaremos a alimentarlas con microgusanos o con crías de gamba en salmuera, que podremos conseguir en cualquier tienda especializada.

¿Cómo diferenciar un pez betta macho de uno hembra?

Como norma general es bastante sencillo distinguir el sexo de este animal. El problema está en hacerlo cuando todavía es joven, porque en este momento las diferencias son menos notorias.

Los ejemplares macho son de un tamaño mayor que el de las hembras, tienen un cuerpo generalmente más largo, y poseen colores mucho más brillantes y llamativos. También suelen tener aletas mayores y más coloridas, tanto las aletas dorsales como las traseras. Por otro lado la hembras tienen el cuerpo más corto, grueso y suelen ser de colores opacos.

Los peces betta macho, cuando se encuentran listos para el apareamiento, forman en la superficie nidos hechos con cientos de diminutas burbujas. Si observas ese comportamiento en tu pez puedes estar seguro de cual es su género. 

Para identificar a las hembras, otra opción sería buscar el tubo ovipositor, una pequeña mancha de color blanco que está situada bajo la aleta ventral, que es la más próxima a la cabeza. Si encontramos esta mancha estamos indudablemente ante una hembra.